Un final lleno de sufrimiento para la Caridad.

La Caridad, emblemática organización dedicada a ayudar a los más necesitados, se encuentra actualmente en un tramo final de sufrimiento debido a la falta de fondos y recursos. Esta situación ha llevado a la institución a una encrucijada, donde se ve obligada a reducir sus servicios y programas de asistencia social. La Caridad, reconocida por su labor humanitaria y solidaria, enfrenta ahora un desafío sin precedentes para seguir cumpliendo su misión de apoyo a los más vulnerables de la sociedad. Ante esta difícil coyuntura, se hace un llamado urgente a la comunidad y a posibles donantes para que se sumen a esta causa y eviten que la Caridad se vea obligada a cerrar sus puertas y dejar desamparados a quienes tanto la necesitan.

Fatiga y sufrimiento marcan el tramo final de la procesión de la Caridad

Los precedentes del año pasado ya hacían intuir que iba a ser una jornada difícil. Hace un año la Virgen de la Caridad se quedó sin salir por falta de cargadores. Y en esta ocasión salió pero costó culminar el recorrido. Pasada la medianoche, el Cristo de la Misericordia llegó a Santa Leocadia de una manera insólita. Lo hizo al menos diez minutos antes que la Virgen de la Caridad, que no podía acelerar su ritmo por la fatiga de sus cargadores. Un hecho que hizo que el Cristo de la Misericordia, con un nuevo manto de flores de color granate, entrara a la Iglesia sin la solemnidad de la banda de música, que iba todavía detrás de la Virgen.

Una vez dentro de la Iglesia y el Cristo de la Misericordia aposentado en su lugar, dio tiempo a que los cargadores salieran de Santa Leocadia y partieran en la búsqueda de la Caridad. No sirvió de nada, porque estos negaron los relevos para acabar lo que habían empezado, la travesía de la Virgen desde sus hombros.

Un tramo final de sufrimiento para la Caridad. Despacio, la Virgen de la Caridad acabó culminando su recorrido. El rostro de sufrimiento se convirtió en cara de alivio cuando la imagen pasó el portal desde sus brazos, al pecho y de vuelta a los hombros. Y ahora sí. La banda musical entonó el himno nacional para finiquitar un tramo final que bien se puede considerar un viacrucis.

Con o sin sufrimiento, con mayor o menor coordinación, la cofradía llegó a casa y celebró un nuevo éxito, porque no todas tienen que pasar en dos ocasiones por unos accesos de tanta dificultad. Como gritan los fieles en la puerta de la Iglesia. «¡Viva el Cristo de la Misericordia! ¡Viva la Virgen de la Caridad! Y ¡Vivan los costaleros!»

Raquel González

Hola, soy Raquel, redactora jefe con una amplia experiencia en el campo periodístico. Actualmente, formo parte del equipo de redacción de Diario de Toledo, un periódico independiente de actualidad en la ciudad. Mi pasión por la escritura y el periodismo me ha llevado a contribuir con artículos de calidad que informan y entretienen a nuestros lectores. Con un enfoque objetivo y riguroso, me esfuerzo por mantener la excelencia en cada noticia que publicamos, brindando siempre una visión imparcial y veraz de los acontecimientos en Toledo. ¡Es un honor para mí ser parte de este proyecto periodístico tan importante para nuestra comunidad!

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